SIN ESCAFANDRA

 

 I


Morir cotidianamente a la muerte es querer vivir la existencia tal como es.

Los submarinos rusos saben que es respirar con los pulmones agrietados.

Te esfuerzas como el capitán y todos los hombres al mando

sonríes mirando a las sirenas tras la escotilla

mientras alguien enciende un cigarro.

Nada explota, nadie muere, nada pasa.

Aprendiste a respirar sin escafandra, sin válvulas ni traje impermeable.

Cabirol y Remy de Beauve querrían saber cómo

pero solo les cuentas ese secreto

a los marineros ebrios del puerto

a los amantes con ojos ensangrentados

y a los suicidas.

 


II


Cuando emerges de aquellas aguas viscosas y oscuras

con los cabellos turbios

siempre hay alguien que se sumerge.

Todos tienen un nombre que nadie recuerda.

  

                                                                           (Poema inédito de “Distimia”)

 

 QUIÉN

 

Los pies sangran y la cabeza de los santos gira bajo un cactus.

El colibrí muere de sed al beber de flores cabizbajas

los pájaros negros no hundirán sus picos en la fuente azul

no estarás preparado para la lluvia ni para el sol

y al volverte

no sabrás si aquello que te sigue es un animal o una flor,

un hombre o tú mismo persiguiéndote con una espada.

 

    (Poema inédito de “Distimia”)

 

 

FUEGO DE PRIMAVERA

 

Escribo desde ese espacio conectado a un no ser, que es, indefectiblemente.

Un no ser, un no era, una constante inexistencia auténtica,

ángel de la muerte que vivió como ángel de ensueño

subyugado por imágenes y fenómenos absurdos,

por siglos rodeado de figuras impuestas, diseñadas por tentáculos,

y ya, estas ventosas sofocan el último fuego de primavera

 

y el fuego y el fuego

 

es necesario para quemar la voz silenciosa,

la acción detenida,

la libertad encadenada.

 

Este ser se evapora como una gota de veneno sobre las catedrales

y el dueño de los templos no escucha ni responde

y creo que estas manos han hecho tan poco como la nada.

 (De “Últimas Moradas”)

 Primera edición, 2021

Editorial AMC – Lima - Perú


 Fotografía de portada: Rómulo Peña


 Isabel Matta Bazán 




Lima, Perú,  1971. Estudió Comunicación social y Educación en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Es diplomada en Salud Pública por la Universidad Ricardo Palma y en esa misma casa de estudios se formó para ser profesora de español para extranjeros. Es fotógrafa y trabajó como redactora en el Suplemento Dominical del diario El Comercio. Asimismo   laboró en la Agencia ANDINA de Noticias  y Canal N.  Fue facilitadora de español y cultura en el Cuerpo de Paz de la Embajada de los EEUU.  Actualmente se dedica enseñar español como segunda lengua a personas sordas y a extranjeros.Empezó su trayectoria poética en el año 1989 y a comienzos de los 90 participó en el Grupo poético Neón. En el 2016 presentó su exposición fotográfica “La Belleza del Perú” en Gifu,Japón. Tiene publicados los poemarios: “Soledad Nuestra” (1999), “Reina Moribunda” (2005), “Últimas Moradas” (2021)ypronto publicará  “Distimia.