Mirar con Ojos de hormiga


*Benko enuuru  (Ojos de Hormiga).

Morela Maneiro.

Editorial El perro y la rana.

Caracas. Venezuela, 2007.

pp (102).

 

Norys Saavedra Sánchez

 

 

Esto sabemos:

la tierra no pertenece al hombre;

el hombre pertenece a la tierra.

Esto sabemos, todo va enlazado,como

la sangre que une a una familia. (...)

 

JEFE INDIO SEATTLE

 

     Nacida en el pueblo Kari ’ña, la poeta venezolana Morela Maneiro (Ciudad Bolívar,  1967) nos conmueve con un libro muy especial en el panorama de la literatura venezolana “Ojos de hormiga” (Benko enuuru) un poemario escrito en Kari’ña y español, ambos lenguajes conocidos por la autora y donde se desenvuelve su escritura, como un desplazamiento por el universo ancestral donde la poeta nació y creció. Es una valiosa edición enriquecida por poemas con su respectiva traducción kari’ña-español, que supone un gran logro para romper las barreras idiomáticas y reconocer nuestra idiosincrasia como nación, siendo el patrimonio de las lenguas indígenas una parte también de nuestro acervo literario que es necesario reconocer.

    En su desplazamiento las hormigas van reconociendo los caminos, los terrenos escabrosos, las aguas, los árboles, las rutas que les son comunes, su comportamiento es de una gran familia y esos mundos minúsculos e imperceptibles al ojo humano solo lo pueden ver sus ojos. Es pues este libro una obra donde su autora nos muestra la cosmovisión de su pueblo, que es la de muchos pueblos originarios de Venezuela. Un mundo que en su mayoría ha sido velado por la visión de la civilización occidental producto de la transculturización, entre otras circunstancias. La naturaleza, lazos ancestrales, sentido de pertenencia a un todo con el universo, manifiesta lo sagrado que es para el pueblo kari’ña conservar los valores espirituales, de cooperación, de pertenencia, respeto a la naturaleza y trasmisión de su historia como parte de la preservación de su identidad.

    En este contexto Morela Maneiro nos da a conocer Ojos de hormiga. La primera parte consta de 51 poemas en español y 51 poemas en Kari’ña, es decir su traducción. El universo de los pueblos originarios es realmente impresionante y poderoso en todo el sentido de la palabra. Con “Ojos de hormiga” la poeta nos acerca a los aspectos de la cosmovisión indígena: ancestros, naturaleza, origen, rituales, leyendas, entre otros. Los significantes de una lengua indígena son variadísimos, sin ser experta en lingüística, agradezco el poder acercarme a este libro con mis apreciaciones y con mucho respeto. La invitación va para ese lector que tiene su propia mirada. 

    Refiere la escritora e investigadora Natividad Barroso: De la serranía de Parupano donde sigue presente el alma indígena y del acercamiento entre la ciencia, la poesía y lo mítico (2004). «Después de 3.000 años de desprecio «científico-racionalista» hacia la sabiduría ancestral milenaria, ahora sí estamos en condiciones de acercarnos y tratar de comprender o de percibir o vivenciar en parte, las palabras y acciones de nuestro «antigueros»-como dicen los guarequenas del Territorio Federal Amazonas (hoy estado Amazonas)-transmitidas y vivas en el folklore de cada región...» (p.117). Estos tiempos son propicios entonces para reencontrar...reconocer nuestras raíces y esos saberes universales que ya manejaban los pueblos originarios. Leemos en el poema:


OJOS DE HORMIGA


«En los ojos de la hormiga,

“los microorganismos que habitan en su espacio le dan sentido a su orbe”.

 

En los ojos de la hormiga, hay células flotando, cual sistema solar,

Con sus respectivos planetas, ellas son fuentes de saberes.» (p.10)




    La lengua kari’ña a mi modo de ver es total poesía, nos presenta mundos fantásticos que no estamos acostumbrados a abordar con frecuencia; la forma en el decir de cada cosa que habla en sus símbolos, por ejemplo una totuma humanizada, el sueño, el ritual de los alimentos:


MI PRIMER VIAJE


«Me sumergí , en un profundo sueño,

al encontrar mi totuma de alimentos;

inmediatamente, ingerí, mis manjares,

con pasión, despacio y deseo de seguir saboreando.


Saludé, a mi otra totuma que hacía de intérprete,

¡trituré más, con–tanto- apetito el sustento!


Y llegó, otro sueño, toqué mi brazo;

descubrí, mi otra piel en el cimiento...» ( p.16)





    En estos caminos la autora nos permite sentir los sonidos del idioma, la esencia de los ritos como si fuesen invocaciones o sentencias, que se nos muestran a lo largo del poemario:



CAMINO


«...Camino del zamuro y la purificación.

Camino del sapo o 

camino de la vía Láctea.» (p.104)




    No podemos dejar de mencionar las miradas y coincidencias que se tocan con respecto a otros pueblos indígenas del Territorio nacional, como por ejemplo los Banivas del estado Amazonas, por nombrar solo uno de los pueblos al sur de Venezuela; en el canto Los orientes del sueño:


« Nápirúli bítsika wèniapá será éda wítajà ênuwaba nidábanà nídà wíminali, mâali,/

Nápirùli salió después, fue a ver allá al Cielo donde comenzó a ver las estrellas, las garzas

Warîperidakenai dzurrûnai úyanè sábana wéniàmi wadábanà wámà miûli

Las pléyades, las chicharras. El Rey zamuro comenzó el invierno, comenzamos a hacer conuco» (p.171)


    Esta cosmovisión es compartida en las leyendas y mitos de la creación, cultos ancestrales que luchan por sobrevivir ante la actual devastación de la naturaleza en esa región. En este poema la importancia de lo creado:


CREACIÓN


«En aquel tiempo,

antes del tiempo,

nuestros antepasados primigenios

construyeron el mundo fumando tabaco.


Entonces,

nació nuestra selva,

surgió, el lecho de los caños,

aparecieron los animales, los cerros.

los morichales, los barrancos;

Idénticamente

hicieron a los dioses

a semejanza de la figura humana...» (p.106)




    Los ancestros son parte del orgullo de un mismo origen, los antepasados, el legado de la gran familia que se enlaza con la sagrada naturaleza, tal como lo habíamos expresado anteriormente, veamos:


MI PARIENTE PARTIÓ, EN UNA GRAN CURIARA


«A nosotros llegaste, en una gran curiara,

con una oración hace más de 60 años

por allá en el puerto Orión.


Tus amigos de la infancia el bagre y manatí,

nadaban y jugaban cuando iban de baño.


Cuando eras más grande; convidaste a tus amigos a pescar en el caño

Cuando en adulto te formaste, lanzaste tu wayuco al agua,

este se convirtió en la raya que, quedó atrapada en tu muralla.


De lejos hueles a mata de mastranto y resina de tacamajaca,

que recogiste cuando fuiste al barranco.


En tu gran curiara regresas cargado de patilla y auyama

sembrados en la ribera de tu isla.


Te embarcaste nuevamente en tu curiara

y reinicias tu viaje por el gran rÍo sideral:

junto a mi abuelo Kunaveda,

mi hermana la estrella de la mañana

y el navegador mayor del cielo.» (p.122)







    Las lenguas originarias tienen una tradición oral milenaria, común a otros pueblos, cuya literatura surge de la oralidad y también lo encontramos en otras regiones de Latinoamérica, lo que conlleva a una espiritualidad que en mayor o menor grado forma parte de sus expresiones, como leemos en estos versos del poeta mexicano del pueblo mazahua Pedro Martínez Escamilla en: Corazón de colibrí (1999) «...Al sol ofrendaré/ el espíritu y/a la tierra el/corazón de colibrí,/que un día, después/de comer la miel/ de las flores,/escapará espantado...» (p.203). 


    La ceremonia de ofrenda a las  deidades o al universo mismo, es un acto de agradecimiento que conecta con todos los seres vivos, se expresa con gratitud a la vida; esa similitud con la tradición  kari’ña, lo expresa también la escritora:


FLAUTA


«Yo ,era un pajarito

que cantaba en algún árbol

para ofrendar por los frutos,

amanecía danzando

y rezando en el ocaso...» (p.98)




    La figura de los Shamanes, toma relevancia y un gran respeto por los antepasados. El Maestro es poseedor de la sabiduría, sus consejos son respetados, es portador de la memoria de su pueblo; los poemas de la autora nos trasladan al mundo de los Shamanes, con quienes siente gran afinidad por ser descendiente de uno de ellos. Esos hombres que guardan una sabiduría mágico-religiosa indispensable para la vida espiritual de su nación, tan importante para la cohesión de saberes de su pueblo, este poema lo reitera:


MAESTRO


«El gran sabio, por telepatía, se comunicó
a su discípulo, el arte de la transformación
y canto le enseñó.

Al mismo tiempo, le salieron, alas, garras
y escamas de reptil y en jaguar, se convirtió.

El está en el agua, aire, y en el magma de la tierra,
“ensalmando”.

El entra y sale, abre puertas y las cierra también,
sin ser descubierto...» (p.32)




En Ojos de Hormiga también leemos esos poemas que parecen pequeños diamantes salidos de una selva virgen, como:


PALO ASTRAL

«Allá está, el palo grande,
está viendo al sol;
el palo es muy grueso y fuerte;
el palo protege
a la hija
del sol. »(p.66)






    Estas son las miradas de las hormigas que van más allá de nuestro alcance, va desde la perspectiva de ver los ángulos de mundos paralelos y de esto bien sabe la poderosa sabiduría ancestral de nuestros pueblos originarios. En este libro encontramos esas miradas que han sido trasmitidas desde hace cientos de años. Morela nos permite adentrarnos en cómo sienten y piensan los pueblos originarios, lo que nos lleva a comprender algo de la profundidad de cada uno de esos mundos: ritos, mitos, ceremonias, existencia, orígenes, espiritualidad, leyendas, metáforas y sonoridad. La naturaleza como algo sagrado a respetar y preservar, que no es extraña a estos hermanos, porque es parte de ellos y su vida; de lo cual deberíamos aprender. 
    El mexicano Miguel-León Portilla refiere en México: diversas lenguas una sola Nación, tomo I, poesía (2008): « Toda lengua, en función de determinados paradigmas, vuelve posible la expresión de significaciones y de transformaciones de su sentido original. La valoración de esto abre perspectivas muy amplias que dejan ver, no solo las formas propias cómo enmarca una lengua diversas conceptuaciones, sino incluso aspectos claves en la correspondiente visión del mundo en el pensamiento de quienes la hablan.» (p.15).

    Apreciamos que, a través de este libro,  Morela Maneiro nos haya dado un vínculo con su lengua materna en sus expresiones culturales, un mundo que lastimosamente algunos desconocen. El  kari’ña en la voz de una de sus poetas nos comunica las raíces y la poderosa voz espiritual en su cantos y ritos de tradición oral. Es de carácter relevante el hecho de que, es una mujer, a través de su libro, la que nos habla como si fuese la madre tierra.

Esta edición bilingüe nos permite acceder a uno de los idiomas indígenas de los que aún se hablan en el país expresados y escritos. Es una invitación a explorar su pronunciación, escritura y tomar interés en las literaturas indígenas. La portada del libro dibuja una hormiga en su trayectoria, que ve lo que los demás no ven o no se atreven a ver. Celebramos estas iniciativas de edición que visualizan la literatura indígena, deseamos se sigan editando contenidos que nos lleven a conocer parte de ese legado lingüístico que desconocemos. A Morela Maneiro le gusta leer su poesía en kari’ña, ya nos parece estar viéndola con sus Maracas y esos vestidos coloridos y alegres, cantando sobre cómo es que miran las hormigas y el pueblo kari’ña ama, siente, vive y es portador de su identidad que hoy quisiéramos que sobreviva y pueda seguir trasmitiéndose como legado del patrimonio lingüístico de la nación. Qué nos sigan acompañando los cantos kari'ñas por siempre...



CANTOS RITUALES

«Soy el sueño más hermoso del cosmos.
Soy la lengua secreta del gran hacedor.
Soy la suma de todas las lenguas del universo.
Soy la que habla con los espíritus allá en el caño.
Soy la intermediaria entre las especies y el daño.
Soy la que rechaza el hechizo todo el año.
Soy el alma de mi abuelo antes de la creación
Soy la dueña de la tierra del agua celestial desde su fundación,
Soy la fiera, soy amiga y compañera y te cuido con fogón.
Soy las nueve maracas de la cola del gran río Orión.
Soy el canto, música y vibración.» (p.112)





*Benko Uruuru ( Ojos de hormiga) forma parte de la Colección Taima Taima de la Fundación editorial El perro y la rana. Primer Premio del Concurso de Literatura Bilingüe en su 1ª edición 2006, Kuai Nabaida, Venezuela, por Ojos de hormiga. XXIII Premio Internacional de Poesía Nósside 2007, Italia.



Referencias

Barroso, Natividad (2004) Cuatro ensayos desde los crepúsculos. Caracas. Venezuela: Monte Ávila Editores (Colección las formas del fuego).
Escritores en lenguas indígenas, ELIAC (2008) México: diversas lenguas una sola Nación, tomo I Poesía. México. D.F: Fundación cultural de la ciudad de México.
Guadarrama, Fausto (1999) Amanecer, Antología de poesía mazahua contemporánea. México.D.F: Editorial Praxis.
González, Omar  (2007) Las literaturas indígenas maipure-arawakas de los pueblos kurripako, warekenaybaniva del estado Amazonas. Caracas. Venezuela: Fundación editorial el perro y la rana (Colección Taima Taima).
Maneiro,Morela (2007) Benkoenuuru, Ojos de hormiga. Caracas. Venezuela: Fundación editorial el perro y la rana, (Colección Taima Taima).


Tejido indígena caminando sobre el asfalto.
 (Fotobook Norys Saavedra)




Morela Maneiro -ABAANA’IMIE 
(Mujer pájaro cantora en la madrugada)


 Venezuela, Ciudad Bolívar, (1967).  Es Poeta y activista, perteneciente al pueblo Kari’ña. Desde los 11 años ha participado en movimientos de desarrollo social, cultural, y a través de las letras ha interactuado con instituciones educativas, culturales.ENTRE SUS PUBLICACIONES SE DESTACAN: ❖ Ojos de hormiga, 2007 ❖ Por publicar: Los pasos de (Marawaka) Marahuaca, 200 ❖ PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS ❖ Primer Premio del Concurso de Literatura Bilingüe en su 1ª edición 2006, Kuai Nabaida, Venezuela, por Ojos de hormiga. ❖ XXIII Premio Internacional de Poesía Nósside 2007, Italia. ❖ Premio de Poesía Indígena, Ateneo de Carora, Julio 2017. Frase: “Nuestro único destino autentico es seguir siendo Indígena”


Fotografía de portada y de composición para los poemas: Jenifeer Gugliotta