YO PECADORA


 

Confieso que le he robado el alma al corazón de Cristo,
que maté una flor por la espalda
y le disparé a una cigüeña.
Confieso
que me comí todas las manzanas
y que suspiro tres veces
al encenderse la luna.
Que le mentí a la inocencia
y golpeé a la ternura.
Confieso que he deseado a mis prójimos
y que tengo pensamientos impuros
                        con un santito.
Confieso que me vendí por dinero.
Que no soy yo
y que he pecado de pensamiento
            palabra y omisión.
Y confieso que no me arrepiento.

(Del Libro, Tentaciones de Eva)

 

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Se cumple la profecía
y derramo la tinta por los ojos.
Escribo sin aliento
distrayéndome
en las vacas que atraviesan este puente,
en donde ya no se oyen mugidos,
sino gritos,
de una lanza clavada en la costilla
que señala con sangre
las muertes
que seguirme.

Escribo masacrándome,
mostrando,
abriendo llagas en que llorar
y golpear en tantos pechos.

Plegaria en los murmullos.
Escribo con velas en los ojos.

 

(Del libro, Seducción de los Venenos)

 

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Me dejo peinar en el ensueño
mal de ojo es esto

Pasmo de corazón
dice mi orina

Agua de carmelitas
untadas a la lengua

Punza la pena de los abandonados

Mal de ojo es esto

Falta tu líquido
mezclado con mi orina

Mixtura de humores
mi mal

Mal de ojos es
que me arranques los cabellos
tras las sábanas.

 

(Del Libro, Shumpall)


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“Mi Fragmento:


Mi país se llama Chile
Aquí,
yo floto herida naufrago
El jardín de placentas que pronuncia mi nombre
se llama Chile
Ya no puedo escaparme del Edén
porque mi paraíso de muertes y atentados
Mi cárcel de aire y de tortura
Las cabezas con gusanos que yo amo
están aqui
Mi fragmento
Mi fragmento
Lo que me pertenece
Lo que me quitaron
Mi mudez se llama Chile
Mi látigo
Los asesinos
Mi duelo
La venganza de laureles
Maleficios
Troncos rotos
Sacrificio de gallinas
Es la sangre revuelta con la tierra
Corazones sudando en mi bandera sin estrella
Ya te digo
Ya te digo
Yo no puedo escaparme del Edén”

 

(Del Libro, Trewako)

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Voy a incendiar esta ciudad
sus casas
Voy a quemarte lentamente los cabellos
para que no olvides la herida
Mi herida
el puñal con el que tantas veces trataste de matarme
Voy a quemarte el rostro
los rostros en los cuales te miraste el deseo
Arderán como muñecas plásticas las palabras con las que nunca pudiste acariciarme
Voy a incendiar esta ciudad
tus pasos
todo árbol de un de pronto será llamas
Yo misma me quemaré las manos y los ojos
el vestido
a pedazos se caerá mi cuerpo oscuro
y no me dolerá
no voy a quejarme
porque la ciudad (tu ciudad) arderá conmigo

 

(Inédito)


Roxana Miranda Rupailaf 


Osorno 1982.  Poeta Mapuche-Huiliche. Profesora de Lengua Castellana y Comunicación de la Universidad de Los Lagos, Chile. Magíster en Literatura Hispanoamericana Contemporánea de la Universidad Austral. El año 2006 y el 2008 obtuvo la Beca para escritores del Consejo Nacional del Libro y la Lectura por el libro inédito Seducción de los venenos e Invocación al Shumpall, respectivamente. En 2012 recibió el Premio Municipal de Literatura de Santiago por Shumpall (Del Aire Editores, 2011) Ha publicado Las tentaciones de Eva (Chile, 2003), Seducción de los venenos (LOM Ediciones, Chile, 2008) Shumpall (Del Aire Editores, Chile, 2011) reeditado el 2018 por Pehuen Editores, Chile. KopukeFilu (Pakarina, Perú, 2017) y Trewa Ko (Del Aire Editores, Chile, 2017)


Fotografía de portada: Sebastián Raña (Argentina)