OCEÁNICA: (Fin...y contra parte) de un viaje.

*Oceánica.

Silvit

LP5 Editora, Colección Plateado sobre Plateado.

Fox Island, WA, Usa, 2021.

Pág (120 pp).

 

 

 

El paso que has dado

 no te acerca al desastre

Sabemos

hay un viejo pleito

entre distancia y olvido

Una sorda querella

entre esos dos tormentos sin concilio

Ud. Se ha ido un poco más lejos

también un poco más alto

e inaccesible un poco también

Pero no terror, no tristeza, no Valium.

 Chino Valera Mora



Por: Norys Saavedra Sánchez

 

    Con el paso del tiempo la Oceánica palabra no salva del naufragio. En Oceánica nos espera el libro bilingüe (español-portugués) de Silvit (Lara, Venezuela) quien ahora reside entre Lisboa y Berlín. Al inicio de la lectura nos encontramos  los epígrafes de Arthur Rimbaud, William Burroughs, “Chino” Valera Mora, que da preámbulo a Oceánica... una poética de viaje que nos permite acceder al mundo de la experiencia vivida por el autor, un lugar interior junto al mundo externo construidos ambos por la escritura (junto al viaje que la acompaña)- y lo cotidiano-(el amor, la poesía, el día a día). Varios momentos que pueden darnos una ruta de lectura clara. Como si nos adentramos en cuatro paisajes que son esos cuatro elementos (entre muchos) que destacaría en esta obra.

    Los poemas están escritos de forma clara y sobria, con profundidad y clara intención. No queda duda de la autenticidad de este libro que nos permite adentrarnos al idioma portugués desde el español. Un aporte a la edición bilingüe que enriquece el panorama de las ediciones de autores venezolanos. Este libro contiene un lenguaje muy personal y sin embargo universal. Silvit nos muestra una poesía auténtica y a la vez accesible, pero con su gran carga de valor existencial...

    Digamos que en primer lugar, hay un elemento de la “Memoria” que se encuentra presente a lo largo del libro. Un balance de recuerdos que nadan en las aguas y terminan en otra orilla. (País, ciudad, cuerpos o amores). Silvit nos dice en:


Oceánica I (Refugio)


«Inmenso

infinito

microcosmos

terrenal

una vez más frente a mí

sirena

serena

furia

Hoy escucho tu bramido

y recuerdo ancianos tiempos...

paso a paso / lentamente

te acercas

lamiendo

sensualmente

la arena

retando mi voluntad

dejando frente a mis ojos

el dibujo de la ausencia

y palabras de cristal líquido...» (p.3)

 

    Este poema da inicio a Oceánica y entendemos que el poeta anuncia el mundo que lo circunda, su vivencia... donde habita el hombre que parte hacia el futuro, ya sea con incertidumbres y certezas, llevando consigo lo que fue y que sigue acompañándolo adonde va, pese a todo. Lubio Cardozo nos dice en Liminar: La idea de Poesía (2007): « Pero ¿qué entendemos por vivencia? Creó este vocablo José Ortega y Gasset para verter al castellano el término alemán Erlebnis viene de leben, vivir, y de Leben, vida. Relaciónase entonces vivencia con la aventura de vivir; valga decir, entender la existencia cuál una andanza...» (p. 9). Por lo que ese vivir en Oceánica  está presente en todo el libro y circula en cada poema.

    El segundo elemento tiene que ver con “El viaje” y el viajero, como una característica del elemento del que hablamos con anterioridad. La idea del tránsito o viaje, el desplazamiento del hombre de una tierra a otra... El mar que une las dos costas y que las separa. ¿Quién nos espera, quién nos despide? acaso es el amor...estas respuestas se pueden ubicar como una razón del poeta en torno a la búsqueda. Todos somos Odiseo o Ulises, ese hombre que de vuelta de la guerra parte a un destino, sin saber si el que está de regreso es otro o varios. Habrán tantos recuerdos por el paso de las costas... El poeta es como ese arquetipo de Odiseo y nos cuenta en su poema:


Herencia de Odiseo


«El mar baña mis pies...

y mis ojos mis mejillas...

Frío mistral acaricia mi rostro

y hace que vuelvas el tuyo en dirección

al ocaso.

La niebla ha descendido

no vislumbro el puerto donde anhelo

descansar.

Hoy tampoco será...

mi nave continuará besando mis costas…

no las tuyas.» (p.30)

 

    El arquetipo del viajero,  ese personaje en que todos alguna vez nos convertimos.

Del poeta portugués Eugénio de Andrade leemos en el poema Ulises (1995): « Con Ulises en proa, ¿quién no desearía recorrer los mares?/De la última vez/que estuve en la isla aún/ su sombra me guiaba...» (p.68). Es entonces ese espíritu de Ulises que nos guía por el mar y por la poesía y que también vive presente en Oceánica.

    Continuando con el sentido de los paisajes que llamaremos elementos... toma cuerpo la “incertidumbre” como forma de pregunta ante eso que sucede, ya sea en la soledad o en el desamor... esa duda recurrente que  se encuentra ante los cambios precede, por ejemplo en el poema:


Desterrado


«El Sol se ha marchado,

bienvenida obscura dama,

una vez más partiré

contigo / del brazo /

hacia el solitario

lecho

a deshojar

la amarga

flor de mi destierro.» (p.32)


Continúa ese momento que desemboca en cierto dolor en:


Regreso


« partí…

enfermé…

he regresado…

ensangrentado...

como un cristo crucificado y sin condición de mártir…» (p.39).

 

    Me permito un segundo para mencionar que conozco a Silvit desde Barquisimeto (Vzla), ha sido músico de una importante Banda Punk de la ciudad. Por lo cual habita también en su poesía ese aire que marcó la época de aquellos tiempos de irreverencia y rebeldía, con esa pesadumbre y expectativa ante el futuro de los dos poemas anteriores. En mi subjetividad de lectora, ubico este aspecto en una posible interrogante que se hace el autor ante el tránsito por el océano y puedo escuchar ciertas estrofas de la Banda de punk británica The Clash (1976-1986) en su canción: Should Is tayor should I go now?


Darling, you've got to letme know

Should Is tayor should I go?/(Debería Quedarme o Debería Irme?

Cariño, tienes que dejarme saber).


    Repito, en mi atrevimiento de lectora influenciada por la música, para mí el ritmo también evoca al poema y en este caso no dudo que la música ha tocado de una manera u otra este libro.

    Continuamos mencionando ese cuarto paisaje/ elemento que Oceánica nos ofrece como lectores. “El lugar de origen, la terredad”...Silvit nos dice con profundo sentir en:


Oceánica (fin...y contra parte.)


«...cansado abrazo mis piernas

mi cabeza yace sobre mis sangrantes

rodillas,

a lo lejos veo tu costa,

mi antiguo puerto, arder...

Troya se ha perdido...

y aunque quise no pude llorar...» (p.40).


    Este poema contundente acerca del desarraigo y lo que dejamos en Troya, pero no olvidemos que Troya es un lugar en la memoria, en la terredad, sitio de origen, de dónde venimos y añoramos...

    El poeta caribeño Derek Walcott, expresa sentimientos similares algo épicos en el poema Grecia (1981): «...Debajo, en la arena,/ las falanges enraizadas de los cocoteros,/el Troyano y el Espartano, en pie con cascos susurrantes;/enganchándome hacia arriba por una mano ensangrentada,/ y gruñendo a cada alzada, alcancé la altura/dónde los cuervos marinos hacen círculos, y arrojé el peso/sobre la finca pétrea del promontorio...» (p.67).


    Finalizamos diciendo que Silvit nos obsequia en Oceánica una hoja de ruta en que la voz del poema acompaña a este Odiseo por la intemperie de la travesía, en los momentos de las dudas en que no sabe si seguir o dar la vuelta. La experiencia del hombre en su avance por caminos separados y despedidas, el casi naufragio. En este libro los poemas son señales dadas para el rescate o cantos que siguen a cada verso en una continuidad que es principio y fin de un desplazamiento, con un hilo conductor coherente en su estructura (poemas). Para finalizar, los invitamos a explorar la poesía de Silvit y con esta bitácora sumar a la poesía actual venezolana... y como diría Silvit... Salud, libertad y Rock and Roll:


Hoy estoy sobre otras costas,

lejanas...

exhausto

te pienso

mientras termino de escupir el agua

salada...

         fría...

                cruel...

respiro…

        abro mis ojos...

                       despacio...

 

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*Oceánica es parte de la colección Plateado sobre plateado (Poesía), de la editorial LP5 Editora. 31 poemas, foto de portada del autor. Son libros en físico (impresos por demanda) y electrónicos (Kindle, Tablet, Computador, Smartphone), están disponibles en la plataforma Amazon de cada país. Fox Island, WA, USA y podrán encontrar más información en: lp5.cl

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Referencias

Cardozo,L (2007). Desde la torre de Segismundo. Ensayos sobre poesía y poetas caribeños. Caracas. Venezuela: Monte Ávila Editores Latinoamericana. (Colección Estudios).

Pérez,A. (2007). Dicho sasaudade. Quince poetas portugueses. (selección y traducción A.P.Alencart) Caracas. Venezuela: Editorial El Perro y la Rana (Colección poesía del mundo).

Silvit (2021). Oceánica. Fox Island, WA,USA: LP5 Editora (Colección Plateado sobre Plateado).

 

Walcott, D. (2003). El viajero Afortunado. ( Traductor Vicente Araguas). Madrid. España: Huerga y Fierro editores, S.L. (Colección de poesía Rama dorada).

  



Como un pez del Océano 
Del foto book de Norys saavedra




SILVIT [a.k.a. Silva Torres]


Venezuela. Escritor, fotógrafo, editor y traductor. Licenciado en Letras, mención Literatura hispanoamericana y venezolana, por la Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela; realizó estudios en la Johannes Gutenberg-Universität Mainz, Alemania, como becario del DAAD (Deutscher Akademischer Austauschdienst). Premio mención Poesía en el XIV Concurso “Cuento, Ensayo y Poesía” de la Universidad de los Andes (Venezuela 2002). Ha publicado los libros “Noches de Arraigo y desarraigo [04:00 a.m.] (Venezuela, 2002); “Estudio sobre la muerte del poeta”, formato multimedia (Alemania 2008); “Bocetos junto al mar” (Portugal, 2017), Oceánica (LP5 Chile, 2021). Actualmente forma parte del Colectivo Editorial “Ké Animal Es Ese Gato”, con sede entre Lisboa y Berlín.